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domingo

Descartes y los cardenales de Roma: ¿ Qué buscaba Descartes de los cardenales italianos?. Primera parte


( Dedico este capítulo al Prof. Hermes Benítez, filósofo chileno que ha sido docente en la Universidad de Edmonton, en Canadá, por la excelencia de su conocimiento en la figura de Galileo y su tiempo, por su generosidad y el estímulo que he recibido al valorar mi libro. También, porque me ha abierto perspectivas críticas nuevas por las que siempre le estaré agradecido. Gracias, Profesor. Mi investigación, cualquiera que fuere el valor que tenga en el futuro, le deberá mucho a su sabiduría)

He prometido rescatar una parte de la biografía de Descartes sobre la que muy poco se ha hablado: sus intereses en Roma.

No me refiero a la iniciativa que tomó de enviar su Discours de la Methode a los Cardenales Guido di Bagno y Francesco Barberni. Esto pudo ser el punto de partida, pero la historia no debió concluir con ello.

El 31 de marzo de 1638 escribió a Mersenne lo siguiente:

" Je vous remercie du soin que vous avez eu pour les livres de Rome; le retardement ne sera peut-être qu' avantageux, à cause que ceux auxquels ils s' adressent en auront pu cependant ouïr parler" 
 ( René Descartes. Correspondence, 1. Editée et annotée par Jean-Robert Armogathe. Gallimard, 2013, p. 167)

Es decir:

"Os agradezco el cuidado que V. ha tenido por los libros de Roma; la demora no será quizás sino beneficiosa, a causa de que aquéllos a los cuales se destinan habrán podido mientras tanto oir hablar"

Parece que Descartes quería regalar su libro a unos Cardenales, aunque no tenía prisa para que su libro llegase a sus manos, pues pensaría que estarían más motivados para leerlo al recibirlo si antes habían " podido oir hablar" sobre el libro y su autor. Como vemos, Descartes era un estratega...

 Pero quiénes eran estos cardenales y , en segundo lugar, con qué objetivo tenía tanto interés Descartes de que leyesen su Discours.

En relación con la primera cuestión, la respuesta podemos encontrarla en una de las anotaciones del P. Jean-Robert Amorgathe:

" Descartes avait confie à Mersenne le soin de faire parvenir des exemplaires du Discours-Essais aux cardinaux Gianfrancesco Guidi di Bagno et Francesco Barberini ( à Mersenne, 6 décembbre 1638, AT II 464 I. 16-465 I. 5, B196) Le même Mersenne avait servi d' intermédiarie pour en faire parvenir un exemplaire à Galilée ( Opere, Ed. Naz., t. 17, p. 299; CM VII 44)

Es decir, " Descartes había confiado a Mersenne el cuidado de hacer llegar unos ejemplares del Discurso y los Ensayos a los Cardenales Gianfrancesco Guidi di Bagno y Francesco Barberini... El mismo Mersenne había servido de intermediario para hacerle llegar un ejemplar a Galileo" ( op. cit., p.866)

Y, en efecto, en diciembre de 1638 escribió Descartes a Mersenne, diciendo:

" Je vous remercie du soin que vous avez des livres que j' avais destinés pour l' Italia. J' avais écrit une lettre à Monsieur le Cardinal Bagné..., j' avais eu dessein de lui envoyer deux exemplaires à lui seul, et autre à Monsieur le Cardinal Barberin, que je pensais lui adresser par Monsieur de Pe(iresc). Mais si Monsieur le Nonce en veut prendre la peine, cela serait encore beaucoup mieux. Ce qui m' obligeait d' envoyer à Monsieur le Cardinal Barberin est que l' observation que j' explique à la fin des Météores est venue de lui. Et parce que Monsieur Gassendi l' a ci-devant fait imprimer, cela me fait souvenir de vous demander de ses nouvelles, et quel jugement il fait de ce que j' ai écrit là-dessus, car vous ne m' en avez jamais rien mandeé"  ( op. cit. p.305)

" Le agradezco el cuidado que ha tenido en los libros que yo había destinado a Italia. Yo había escrito una carta al Señor Cardenal Bagno...yo había tenido el deseo de enviarle dos ejemplares a él solo, y otro al Señor Cardenal Barberini, que yo pensaba dirigirlo por el Señor Peiresc ( fallecido en 1637). Pero si el Señor Nuncio ( Georgio  Bologneti, nuncio de Francia en 1638  ) se toma la molestia de ello, esto será aún mucho mejor. Lo que me obligaba a enviarlo al Cardenal Barberini es que la observación que yo explico al final de los "Meteoros" proviene de él (  la descripción de los parhelios observados en Roma, enviada por Barberini a Peiresc, y que recibió Descartes a través de la intermediación sucesiva de Gassendi y de Reneri  ). Y porque Gassendi hasta el momento la hizo imprimir, esto me hace recordar pedir a V. noticias de él, y qué juicio hace él de lo que yo escribí entonces, pues V. no me comentó nunca nada"

Pasemos a la segunda cuestión, sobre los motivos. No hay por qué dudar de los motivos expresados por Descartes en su correspondencia con el P. Mersenne. Ahora bien, eso no excluye que pudiese haber concebido un proyecto de más largo alcance todavía, como veremos, con pruebas documentales, en una próxima entrada.

A.C. Grayling, en su libro titulado " Descartes" ( Simon & Schuster, 2006) explica en el capítulo 7 que estos regalos estaban destinados para "tantear el terreno ( test the waters)", no tanto para ver si su punto de vista era teológicamente aceptable, sino más bien para ver si ellos congeniaban con éste. Descartes, pues, esperaba el apoyo de Roma.

Es curioso cómo, tras la condena de Galileo, Descartes se preocupa paulatinamente más por abordar aspectos teológicos doctrinales en su correspondencia ( compárese por ejemplo, las negativas que da a Mersenne para tratar cuestiones teológicas que éste le plantea en la correspondencia de 1630, y cómo más tarde aborda cuestiones teológicas como la interpretación del Génesis, la Trinidad y el dogma de la transustanciación eucarística). Entre 1635 y 1636 escribe a Mersenne estas palabras reveladoras:

" J' avance fort peu, mais j' avance pourtant. Je suis après à décrire la naissance du monde, où j' espere comprendre la plus grande partie de la physique. Et je vous dirai que depuis quatre ou cinq jours, en relisant le premier chapitre de la Genèse, j' ai trouvé comme par miracle qu' il se pouvait tout expliquer suivant mes imaginations, beaucoup mieux ce me semble qu' en toutes les façons que les interprètes l' expliquent, ce que je n' avais pas ci-devant jamais espéré. Mais maintenant je me propose, après avoir expliqué ma nouvelle philosophie, de faire voir clairement qu' elle s' accorde beaucoup mieux avec toutes les vérités de la foi, que ne fait celle d' Aristote" ( Op. cit. , p. 133)

Descartes, pues, es muy claro: A partir de ahora, " me propongo , después de haber explicado mi nueva filosofía, hacer ver claramente que ella concuerda mejor con todas las verdades de la fe, como no lo hace la de Aristóteles".

Pero Descartes también había escrito a Mersenne en 1632 sobre el gran triunfo de los aristotélicos, quienes habían logrado que el geocentrismo se convirtiese en algo así como un " artículo de fe" ( véase una entrada anterior). Por tanto, Descartes debía tener en cuenta que su propósito no podía ser fácil, sobre todo, después de la condena de Galileo... Pero él confiaba en la fuerza de su estrategia argumentativa, así como en la posibilidad de ganar apoyos en el Colegio Cardenalicio, para lograr más fácilmente sus objetivos.

 Como informa Grayling, una librería romana llegó a pedir al editor del Discours una docena de libros que pudieron venderse con la condición de que no contuviesen referencias al movimiento terrestre. Descartes, podía tener entonces la tranquilidad en torno a este punto censurado por Roma, el cual le había llevado en 1633 a retirar de la imprenta el tratado del "Monde", al enterarse de la condena de Galileo.

Sin embargo, probablemente desde 1629 fue desarrollando una metafísica en la que ocupaba un puesto central el principio de la omnipotencia divina, como fue informando al P. Mersenne en su correspondencia del año 30. Sin profundizar en ello, que se plasmaría mejor y más extensamente en obras posteriores, como las "Meditaciones", sin embargo, ya en el "Discurso" expuso las pruebas demostrativas de la existencia de Dios como plenitud de perfección garante de la certeza de las conclusiones obtenidas a partir de nuestros pensamientos claros y distintos. Y como de ningún modo podrían haber sospechado los susodichos cardenales las posibles conexiones lógicas con la polémica del movimiento de la Tierra, Descartes podría haber esperado como un primer triunfo obtener el beneplácito de éstos para sus ideas metafísicas.

Descartes era ambicioso e inteligente, de modo que había diseñado una estrategia de largo alcance para obtener, primero, el apoyo de Roma a su filosofía y, más tarde, remover el dogmatismo geocentrista y el escepticismo teológico contrario a las nuevas ideas científicas. Y cuando hablo de "escepticismo teológico", tomando la expresión del Prof. Luca Bianchi, me refiero a la angélica doctrina, es decir, a la estrategia argumentativa pensada por el Papa Urbano VIII a partir del principio de la omnipotencia divina - pero concebida de una manera tan libre que resultaba imposible armonizar con el tomismo ni con la visión occamista. Como bien han demostrado recientes estudios, la objeción anticopernicana papal ponía en peligro los principios metafísicos de la inteligibilidad del ser y de la capacidad cognoscitiva de la razón humana. Algo sobre lo que también trataré más adelante, partiendo de las explicaciones dadas sobre el radicalismo de la duda metodológica en mi libro "El caballo de Troya de Descartes"

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